sábado, 10 de diciembre de 2011

Cuàl debe ser la postura del ME ante lo ke la opinion publica dice de la violencia

el papanatas en paro presenta...


Respondo ya: no sè.
No se porke, sin detenerme en la consideraciòn sobre una definiciòn d lo ke es la opinion pública, tampoco se cuàl deba ser la opiniòn del ME ke le gane el respaldo de esa opiniòn pùblica sobre el asunto de la
violencia. (Aunke fàcil es volver a salir a besar tombos; si es para salir en la foto, mojar prensa, no tengo ningùn reparo en mostrar mi mejor perfil d hipocresìa, abrazarìa a un ESMAD) .
Si como una gran mayorìa d compañeros afirman, tenemos a la opiniòn
pùblica a favor del ME, serìa prudente no pronunciarse sin tener una
certidumbre clara de lo ke la opiniòn pùblica espera sea nuestro
pronunciamiento.
Prolongando el argumento, dirìa ke para todo, opiniones, decisiones y
demàs, debemos, como ME, contar con el buen recibo de la opiniòn
pùblica antes de opinar, decidir, actuar...
Lo ke acabo de plantear, claramente, es un ejercicio de càlculo
polìtico, esto es, una pretensiòn polìtica ke pudiera ser de una
organizaciòn, partido, grupo, fuerza, etc. polìticos. No de alguien
con principios polìticos, no de un radical.
Radical, alguna vez, fue el término con el ke se acusara al viejito
Carlos Gaviria, en plena lid contra Uribe. El primero, el radical,
defendìa sus principios, en privado y en pùblico--mal cálculo
político, viejo--; en tanto el segundo se entregaba por completo a la
opiniòn pùblica, decìa exactamente lo ke sus futuros electores kerìan
ke dijera. El radical no fue presidente, sólo algunos radicales
perdimos con él.
Pero, es acaso digna tal pretensiòn, la del càlculo, en un Movimiento
como el ME?
Respondo ya: no.
Y si lo es, no debe seguir siéndolo. La dignidad del ME no sólo pasa
por la justeza y grandeza de sus objetivos propuestos, sino también, y
sobre todo, por los medios de los ke se sirva para lograrlos. El fin
justificado por los medios, si  y sólo si los medios son dignos de
este ME. Cuándo, pues, son dignos esos medios? Cuando sean justos,
cuando sean producto de la justicia. Asì por ejemplo, es justo ke la
opinión pública sea favorable al ME, porke el ME ha sido sido sincero
con el pueblo, es decir, lxs estudiantes han motivado con exposiciones
reales y verdaderas  a sus familias y vecinos, por ejemplo.
En suma, la praxis de este ME, ha ido definiendo su propio caracter
principal, sus propias raìces de lo ke es, de lo ke debe ser: honesto.
En privado y en pùblico, en campaña o en estado de invernaciòn,
coherente con su fin: un nuevo modelo de educación.
Y sobre lo de la violencia...
Pues este ME se ha caracterizado por sus maneras no violentas, ello le ha ganado el respeto, la admiraciòn y el respaldo de la ciudadanía en general. Sinembargo, tanto como si su dinámica fuera la de confrontar al Estado al viejo estilo de los grupos alzados en armas, ha sido merecedor, nuestro ME, segùn criterio no oficial, aunke a veces pùblico, de la represiòn violenta por parte de akèl. Supuestamente, es decir, en teorìa, el pacto social, ke como ciudadanos hemos establecido con el Estado, lo faculta, entre otras cosas, para comportarse violentamente contra sus ciudadanos, cuando estos ciudadanos son una amenaza contra otros ciudadanos, potencial o efectivamente, segùn lo crea el Estado. Aunke no recuerdo haber firmado ese contrato, tal parece ke mi primer llanto de vida fue mi sentencia, como vìctima potencial, delante de ese Estado. Ah, ahora entiendo, me explico, el porkè un tombo se cree con el derecho de golpear a casi kien desee golpear. ¡Tiene todo el derecho! De haberlo podido saber, de haberlo sabido, jamàs hubiese llorado, ni por mil golpes ke me diera el "tombo" de bata blanca en la sala d partos.
Mientras unos cuantos golpes, no tan mèdicos, y asesinatos màs, estatales, sirvan al objetivo del ME, ¿serà seguir aguantando, resistiendo? ¿La de Gandhi? Pues si yo estuviera seguro de ke mi muerte, o la de cualkiera, sirviera para liberarno del yugo yanki, "bajarìa trankilo al sepulcro". Como guardo harta incertidumbre, toca pelear, con estilo eso sì, como lo estamos haciendo desde el ME.

2 comentarios:

  1. Papas: no comparto una cosa en su argumento: usted parte de esta premisa: un radical orienta su praxis política por principios, no realiza cálculos políticos. Considero que esa premisa es falsa. Y para no ir más lejos, traigamos a colación su ejemplo de Uribe y Gaviria. Usted supone que Gaviria no tenía cálculos políticos y eso es bastante errado, durante su campaña pretendió erigirse en una suerte de pedagogo del pueblo valiéndose de su figura, pero no sólo eso, si no entró en coalición con otro partido, si no cayó en tácticas de amiguismo o clientelismo o todo esto que podemos enmarcar en el "cálculo político", fue porque su cálculo era distinto: no podría atraer un electorado progresista y de izquierda haciendo alianzas con ALAS Equipo Colombia o algo así. De otro lado, usted supone que Uribe no es radical, y eso si ya me parece el colmo. Creo que, por lo menos desde La Regeneración, no había un gobierno guiado por principios en Colombia. Justamente el gobierno de Uribe al gobernar en función de principios, que no compartamos esos principios no quiere decir que lo neguemos. Justamente, porque sus principios nunca eran negociables, por el dogmatismo y la radicalidad que lo caracterizó, gobernó según la premisa de el fin justifica los medios. Con esto paso a un segundo punto con el que estoy de acuerdo. Yo creo que el ME, y más en general la izquierda o los movimientos progresistas, no deben seguir ese apotegma. Eso conduce directamente a casos como el de Samuel Moreno. En conclusión, creo que se puede ser radical y al mismo tiempo tener un pensamiento estratégico. Pero este pensamiento estratégico, en última instancia, no debe comprometer los principios, más que políticos, éticos y morales, sino, por el contrario, estar al servicio de ellos.

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  2. Anonino, en terminos generales, d acuerdo con Ud., d mi parte señalar mi ligereza al referir el la radicalidad a partir de una circunstancia puntual, la ke retraigo respecto a Carlos Gaviria. Bien es cierto ke para definir a alguien como radical o no, es necesario màs ke una circunstancia o eventualidad, de tal forma, me resulta inapropiada mi exposiciòn. Debì haber hecho hincapiè en el hecho de ke "radical" fue un tèrmino peyorativo con el ke los medios, en la època, señalaban al viejo Gaviria, desconociendo la propiedad del tèrmino, tergiversàndolo.
    Por su parte, gran expresiòn de la Regeneraciòn reencauchada fue el doctor Uribe, efectivamente defendìa unos principios duros, conservacionistas; siguiendo tal lògica, aaribamos a esta conclusiòn: ¿la sociedad colombiana se congraciarìa en un estado de excepciòn?
    esos principios, serìan los principios del dr. Uribe y tantos otros conservadores, o los principios d toda uina sociedad?
    El dr. Uribe amolda sus principios a los de la sociedad o logra instaurar los suyos, y de tantos otros, en la mentalidad de muchos de lxs colombianoxs? Resultonos, el màs conservador de todos, el candidato de las huestes liberales.

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