lunes, 29 de julio de 2013

ALGUNAS DEFLEXIONES SOBRE MOVILIZACIÓN ESTUDIANTIL Y DEMOCRACIA EN TORNO A LA LEY 30 Y SU REFORMA


(Advertencia: en proceso...)
I. Democracia subjetivista 

Indefectiblemente, o casi, toda condición objetiva (en el campo social-político) es la resulta del acuerdo de dos o más valoraciones subjetivas sobre una cosa (pública) o asunto. En tal sentido, la democracia es producto de un subjetivismo con pretensión democrática. Ke una decisión pública sea más o menos democrática depende de:

1. El en sí democrático de la cosa pública o valor intrínseco obejtivo de esta.
2. La fuerza real-pública del argumento subjetivo objetivizable (es decir, a transformar en argumento objetivo).
3. La relación entre 1 y 2.
4. La promoción de 1, 2 y/o 3.
5. La recepción de 4 por parte del público.

Así, se tiene ke un sentido de la democracia viene dado por la aceptación/rechazo, por parte de un público o comunidad determinada, de una promocionada valoración subjetiva de un número de sujetos definidos ( siempre menor al constitutivo de la comunidad), en torno a un asunto o cosa, a su vez, constituible (promocionable) como pública. Este sentido de la democracia es una propuesta discursiva abstraída de los planteamientos hacia la movilización del estudiantado colombiano, o más precisamente dicho, de una buena parte de éste, ante la ley ke rige la educación superior en Colombia.

Las valoraciones de esta sección del estudiantado, promocionadas en el marco de una gran movilización estudiantil nacional, cobraron una inusitada cierta popularidad y respaldo en gran parte de la sociedad; lo ke presuposo una suficiente fortaleza ante la valoración rivalizante del gobierno Santos, ke terminó avasallado a pesar de su estrategia de promoción enfocada en los mass media con cargo al erario. Todo esto se define parcial y temporalmente con el archivo, a finales de 2011, de una reforma de ley presentada por este gobierno. Aunke resultaría miope aseverar ke la claudicación momentánea del gobierno estuvo desligada de una estrategia ceder poco-antes ke perder mucho y ke fue producto de la preponderancia de la promoción valorativa estudiantil en el seno de la comunidad estudiantil o de parte de la sociedad; sí es acertado observar ke fue un elemento harto influyente, tanto así ke se reclamó por parte de estudiantiles como una "clara victoria" ante Santos, en tanto este lo reconoció, astuta y oportunistamente, como la capacidad de diálogo, reflexión y construcción social, propias de una política de su gobierno. 

Por otra parte, vale decir, la misma ley (30 de 1992, aún vigente) guarda distancias valorativas entre los dos sujetos rivalizantes primeros(Gobierno-estado vs. sección del estudiantado) respecto a la aplicación de la ley y a su forma; no tanto así en torno a los principios ke sustentan las definiciones contenidas en la ley y en su reforma gubernamental de 2011, o en la propuesta de ley construida por la MANE y otras organizaciones sociales. 

 El término "casi", al inicio resaltado, hace presumir la existencia de al menos un tipo de objetividad por fuera de acuerdos subjetivos. Tal presunción es válida discursivamente en tanto la objetividad es ekivalente, o mejor, igualada (a la fuerza, por alguna forma de violencia o violentación) a la subjetividad en los contextos impositivos, autoritarios, absolutistas; cuyo elemento textual es el sujeto impositor, autoritario y absoluto. Y es realizable y observable en los contextos de prácticas gubernamentales dictatoriales y de conductas particulares ke promueven su exclusivo punto de vista, con pretensión de comportamiento universal, por los medios ke sea, incluso el engaño o la falacia terminológica publicista cargada de etiketas moralistas o políticamente correctas y de intereses socialmente deseables, todas ellas como caretas a ponderaciones e intereses menores al del grupo vinculante del sujeto promotor del bien democrático. 

Es oportuno relativizar la definición mínima del "grupo" según el objetivo o bien democrático promovido, mediante el siguiente ejemplo. Si se trata de definir los temas a tratar durante un curso de estudio, el grupo se define por akellas personas interesadas en asistir al curso (incluido el guía).  Si se trata de definir democráticamente el pénsum de una carrera universitaria, el grupo se define, en primera instancia y presuntamente, por las personas pertinentes a esa carrera, profesores-directivos, estudiantes. Si se trata de definir democráticamente la misión de la Universidad (o Institución de Educación Superior) X el grupo definido es la comunidad universitaria X. Si se trata de definir el sentido de la Universidad (o Educación Superior) en una nación, el grupo definido es (o debería ser) la sociedad nacional guiada por las comunidades universitarias que a su vez constituyan una especie de mancomunidad universitaria. Pero ¿cómo lograr la efectiva participación política y democrática de una sociedad cuya naturaleza socio-cultural históricamente se ha hecho de espaldas o sorda a las reivindicaciones políticas; y hacerlo sin ke recaiga en la histórica representacionalidad ke entraña un sentido democrático minimizante y minimalista de las posibilidades políticas de participación, incidencia y decisión de la sociedad en los asuntos del poder público? En torno a esta cuestión habrán de apostarse los esfuerzos por parte de akellos ke se reconozcan revolucionarios, hacia la superación del enkiste participativo social ke mantiene atrofiado el desarrollo de una democracia como apenas elecciones de representantes por parte de una "mayoría" ke siempre ha sido minoritaria en Colombia.

En tanto persista tal atrofia en el régimen colombiano, si bien en su estructura y funcionamiento se plantea como uno democrático, es claro ke la incidencia de la participación ciudadana es de nada a poco relevante en las decisiones atinentes al  poder público. Ke esto sea así, básicamente, se debe a dos factores preponderantes, el segundo más ke el primero, a saber:gobernantes y gobernados. Fácil y frecuentemente escuchamos decir cosas como "todos esos (gobernantes, congresistas, etc.) son unos corruptos", "son los mismos con las mismas", "eso es así y nadie lo cambia", etc. Difícilmente adoptamos una actitud y acciones tendientes a combatir la corrupción o mucho menos a socavar las bases sobre las ke se levanta la estructura del régimen ke propicia esa corrupción. Al contrario, se persiste en perpetuar las estructuras y formas participativas aúlicas del régimen corrupto. A lo ke se suma la admisión, como hecho de la realidad, según teóricos--además de gobernantes--de la "necesidad" de la corrupción en un marco constitucional democrático, claro está, no como una ley, sino como un efecto (defecto o desviación) realista de la aplicación de la ley misma. Del mismo modo, el argumento se amplía a toda práctica política (realpolitk) devenida del
 deber ser de la política. Pero lejos de ser una inevitable realidad de la política (y entonces de la democracia), es apenas un paradigma de la misma y es preciso diferenciarlo si se acoge una perspectiva revolucionaria  sobre esa "realidad" política. Ahora bien, ningún paradigma, en su estricto sentido (como el ke define T. S. Kuhn), es superable en unos cuantos años y por teorías y prácticas fáciles, reformistas o revisionistas, aunke puedan servir de aportación a "nuevas formas del pensamiento". Y no lo hacen dado el arraigo mental del paradigma, de tal manera, ke codifica la realidad, produciendo modelos y eskemas de pensamiento, de tal fuerza, ke se confunden con la realidad misma sobre la ke se teoriza. Esto es especialmente evidente en las pretensiones economicistas de las ciencias sociales (como la misma ciencia de la economía y las ke procuran metodologías y arketipos epistemológicos abstraídos de esta). En estas, es recurrente la modelización de la realidad, a tal punto, ke ante nuevas exigencias reales (por fuera del modelo), los modelos son revisados, antes de llegar a caducar, son re-aceitados, guardando el espíritu modélico anterior; cuando no, ¡se falsea la realidad! (es de ingrata recordación, p. ej., cómo durante el gobierno Uribe Vélez, se aplica una nueva fórmula para calcular el índice de empleo en Colombia, ante el evidente incremento de desempleados; la fórmula produce una suavización estadística en el crecimiento de la curva de desempleo), por no ser, tal o cual realidad, adaptable al modelo predefinido y previamente aceptado por un canon economicista, regularmente proveniente de latitudes ultramarítimas respecto de las demandas latinoamericanas y colombianas.

Aunke es claro ke a una determinada ponderación paradigmática de la realidad política concurren gobernantes y gobernados, creo ke el énfasis de la responsabilidad en las prácticas políticas ke expresan y reeditan formas de pensar y sentir, recae en mayor grado en los gobernados. Ya no tanto, pues, el quid del asunto estribe en las prácticas desviadas (particularistas) de los políticos en un régimen tenido por democrático; sino, en la actitud permisiva, pasiva o indiferente de los gobernados ante lo ke los gobernantes les hacen. Justificada, por de más, keda la consigna, de sesgo lastimero: "un pueblo se merece sus gobernantes".

Así pues, una caracterización subjetivista de la democracia vendría a ser coherente con un paradigma particularista de la política ke se sustenta en la inevitabilidad de la corrupción como realización de los grandes ponderados sociales, tales como justicia, ekidad y la propia democracia.

1. La cosa pública y su valor democrático


CONTINUARA...


viernes, 19 de julio de 2013

Sintraunal: de sus errores y sus consecuencias



Tres cosas, como las ke más, definen un gran sindicato:

1. Por lo ke lucha.
2. Contra kien lucha.
3. Y cómo lucha.

Es decir, la lucha es el elemento esencial ke lo define.

Y 3 cosas no definen a un sindicato:

1. Sus errores.
2. Sus fracasos.(Excepto cuando los supera y la forma en ke lo hace)
3. Ni sus enemigos.
 Y en algunos casos (4) ni su junta directiva.

Una definición como tal, puede ser amplia, vasta y, entonces, polivalente y hasta ambigua. Akí trato de una definición mínima (esencial, pero no específica, porke la esencialidad ke propongo no es propia de un sindicato, sino ke pudiera extenderse a un sujeto, agente o actor político con reivindicaciones sociales, socialistas, solidarias, etc.), sugerida  a raíz de la contienda de por estos días entre los dos sindicatos de la Univalle: uno ke es y el otro ke no es. O dicho de otra forma, realista, sin rigor cientificista en la afirmación: de uno ke es y otro ke es a partir de la negación del ke es. Más claro: Sintraunicol es, Sintraunal no es (o es en tanto pretende negar la existencia de Sintraunicol. En cuyo caso, Sintraunal, debe cuidarse de eliminar a su contrario porke al exterminarlo, automáticamente él mismo desaparece).

Hago este tipo de aseveración sin apaño alguno porke no me restringe una intención lesiva, ni me vicia el criterio un sentimiento hacia una u otra persona apreciadas por mí de uno u otro sindicato. Al contrario, siento un profundo respeto por ellas y es, precisamente, gracias al afecto hacia ellas y a la Univalle, que me permito la contundencia. Con aquello ke no me interesa, ni kiero, no profiero observación o llamado alguno; ké podría importarme.
Complementariamente, tampoco llevo mis dedos al teclado impulsado por una, según creo, desafortunada intención de atrincherarme en bando alguno: ni sikiera del lado de kienes tengan la razón y en contra de kienes en este episodio de confrontación han cometido un desmedido error, impropio del sentido sindical; y, por lo menos, desatinada estrategia al momento de promover su exigencia--por demás válida, la de estabilidad laboral--, me refiero a Sintraunal. 

La primera falla con la ke literalmente me topo es de carácter estratégico, referidas a las formas. Algunos compañeros de Sintraunal parecen desconocer un salmo de la movilización reivindicatoria: legitimación entre la comunidad de su lucha, causa, argumentos, exigencias... Al contrario, fue insinuada la forma hostil y hasta agresiva ke algunos sindicalizados mostraron en contra de personas de la comunidad ke, o bien preguntaban, o bien cuestionaban por sus motivaciones, o guardaban reservas sobre ellas. Y ni ké insistir con el tremendo error del cierre total de la ciudadela universitaria de Meléndez y la lista de traumas ke ocasionaron, o de la conducta agresiva contra sus propios compañeros obreros de Sintraunicol; sin ninguna necesidad ni justificación. Visto mañósamente, desde los resultados obtenidos, según se puede deducir de la publicación del rector del mismo día de levantamiento de la huelga, toda esa movilización, agresividad y traumas en la comunidad, para ké, para unos cursos? O si algo más se logró en sentido de dignificación de los obreros, ké fue? En serio, ké? Lo ke han desencadenado es un clima de temeridad y temores y enemistades, además de reacentuada inestabilidad laboral sobre las principales víctimas de todo esto, precisamente akellas ke se pretendían defender, los companheros obreros contratistas. Muchos de estos cargan el inri, de acuerdo o no con la conducta agresora de algunos de sus compañeros, de haberse ido contra sus compañeros obreros de Sintraunicol, de haber atentado contra toda la comunidad univalluna y kedar en el entrecejo de la administración universitaria. Ya supondrán el clima laboral ke tendrán ke lidiar por estos días, y supondrán, también, la expectativa de vinculación a la planta de Univalle con la cruz del comportamiento endilgado a todo Sintraunal. Hoy no es motivo de dignidad obrera, ni entraña sikiera ventaja pragmática, reconocerse, sin ser objeto de señalamiento, apenas comprensible, como sindicalista univalluno de Sintraunal; al contrario, resulta avergonzante.

El segundo error, tiene ke ver con el objetivo planteado. Al respecto, me detengo, pero no enfatizo, en la oportunista y fácil objeción ke suele plantearse ante la envergadura del objetivo asumido cuando se cuestiona: ''compañero, pero esa pelea si es ganable?'' De plano, al tamiz de esta cuestión, rápidamente se deduce ke Sintraunal se enfrascó en una gran pérdida de tiempo y energías en la ke se sacrificó y perdió mucho. Me refiero a personas afiliadas, en lo laboral,en la trankilidad y estabilidad económica de los hogares, etc. Sin necesidad de acudir a un análisis profundo sobre la ganabilidad de la pelea, rápido se ve el molino de estos malogrados kijotes. No basta la fortaleza del argumento, ni sikiera porke ella radike en su alto grado de justicia, a la hora de desencadenar una batalla (de algo tiene ke servir el manual de Clausewitz a la hora de librar estas luchas). No basta saber ke es justo reclamar la estabilidad laboral como un derecho del obrero y pretender ke sin más, las personas, sindicalizadas o no, deben comprender el grado de justeza per se en la reivindicación Y suponiendo ke sí, ke es comprendido (a priori), esto no implica necesariamente, casi nunca, un respaldo, o un respaldo incondicional, o mucho menos, un respaldo coercionado, o muchísimo menos un 'respaldo' sometido. A la larga, y fue lo ke se registró, una postura de suficiencia argumentativa, sin más, suponiendo ke la hubo por parte de Sintraunal, es condición insuficiente hacia la grandeza y contundencia de la movilización en torno a sus objetivos; y terminó por alejar, tanto la causa como a sus protagonistas, de su seno comunitario, al tiempo ke minó las fuerzas, energías, expectativas y esperanzas de sus propios agregados, o para decirlo en argot sindicalista, socavó sus propias bases sindicales.

Ahora bien, antes de ir al tercer error, me detengo en la suficiencia del argumento, por no ser tal, por kedarse incompleto. Porke en el acto de Sintraunal se connotó una confusión entre el derecho positivado, escrito como norma (de la Univalle) o/y ley (de la República) y el derecho (ius-natural/izado) propio ke le asiste al obrero, derecho este último, específicamente para el caso de la contienda, devenido de su realidad contractual, a saber: un cargo en el ke por más de 5 o 10 años se ha venido desempeñando una persona, se presume suyo, así la vinculación a la entidad contratante (la Universidad del Valle) sea bajo la modalidad retaceadita de contratitos a terminitos definiditos de unos pokitos mesecitos cuya suma se asemejaría a un contrato indefinido, con todos los derechos consustanciales de seguridad y estabilidad laboral y social. Pero no; el mundo no funciona según el derecho natural(izado); menos el mundo laboral patrón/obrero; sino ke sigue las pautas escritas en la norma y ley (de acuerdo, regularmente injustas con el obrero). Akí se hizo fuerte el cotorreo del rector Ramos, le sobraba razón a su argumento desde el punto de vista legal, suficiente para atrincherarse y triunfar contra la justa, pero ilegal, reclamación de Sintraunal. Es por ello ke keda corto el argumento reivindicativo de este sindicato, porke al principio, lleno, de justicia, no se le cierra con el nudo de la norma univalluna, ni de la ley constitucional, sino ke keda abierto; y de todas las interpretaciones ke de lo justo tengamos, la ke cuenta en su efectivación es la escrita, como norma y/o ley. Claro está, estas no son inamovibles, son reesturcturables, reformables o revolucionadas; pero en el planteamiento del acto de protesta, huelga y movilización de Sintraunal no se dio la incurrencia o perfilamiento hacia estos estadios transformativos; ke, entre otras cosas, tienen por guisa la inteligencia, la paciencia y la acción de fuerzas concertadas de distintas vertientes, toda vez ke las normas y las leyes inciden en la generalidad, a todas luces, más amplia y grande ke un sindicato, sea cual sea. 

Y un tercer error, también pretextando el objetivo justo, consiste en exponer y cremar esas bases. Buena parte de la responsabilidad recae sobre la junta directiva de Sintraunal por no advertir los riesgos a sus afiliados, especialmente a su base sindical, del embarcarse en una empresa de protesta, por demás, falta de milimetría y cálculo pragmático (racionalista), ke también es de considerar en las bregas sociales, en el sentido de cuánto se invierte y cuánto se logra. No se redime la inversión de esperanzas de estabilidad laboral con la ke se sedujo a obreros hacia la justeza del objetivo. Por muy justa ke sea la reclamación, es imperioso ponderar el sacrificio ke se esté dispuesto a invertir, máxime cuando el sacrificio corre por cuenta de la carne (de cañón) de esas bases y no tanto por la cúspide intocable de la junta directiva.

Al respecto, cuáles son las consecuencias ké tendrán ke pagar las bases y cuáles esa cúspide directiva? Antes de desarrollar especulativamente este asunto, advierto una doble aprehensión referida al término base, ke me resulta odioso e indeseado en el contexto real ke se suscita; primero, porke geométricamente atrae la imagen de una pirámide: a la base de la cual se opone una punta. Tal división es privilegiante/excluyente de suyo. Una base ke soporta sobre sí el peso de esa cúspide. Aquella se incluye en el sacrificio que la organización debe prodigar en las luchas, pero se excluye o resulta tazada a minuendo a la hora de la distribución de beneficios de los logros. Ahora, no digo más, en general, de la corrupción y/o cooptación de algunas organizaciones sindicales en las que las directivas salen bien remuneradas a costa de la entrega al patrono de las luchas y sus luchadores de base. Y segundo, porke no se concibe una base informe, deformada, sin conocimiento de causa, sin preparación política ni histórica en las reivindicaciones sociales/laborales. El aprovechamiento de las necesidades viscerales, ke me parecen oportunas y justas, resulta impropio de la gesta sindical cuando son el vértice de la reivindicación. Fácil señuelo ke casi cualkier obrero (de base) apremiado por su necesidad de estabilidad laboral, muerde, al otro lado de la vara de pesca, en su cúspide, las directivas se sientan a esperar a ke los peces muerdan la carnada para enjaimarlos en su red sindicalizada. He aquí el leit motiv de una mentalidad obtusa sindical: acaparar obreros pescados a su sindicato o causa sin importar la asfixia ke terminará sacrificando al obrero de base. Esto es una conducta fraticida por una desviada práctica sindical ke guiada por mezkinos intereses como estos, no depara en el sacrifico ajeno en pos del autobenificio egoísta, tal cual, una especie de esclavismo sindical: el esfuerzo y sacrifico de la base, a gratuidad, por mor del privilegio de la cúspide directiva.

Las consecuencias de los delicados, graves e inconmensurables errores de Sintraunal, ke dejan expiar sus principios empíricos de manifestación de su lucha, del cómo y contra kién la encausa, además de los esbozados akí y en otras reacciones (profes, administrativos, estudiantes, organizaciones sociales regionales y nacionales, congresistas...); amenazan o ponen en entredicho: la propia existencia de esa organización sindical; su palabra; su fortaleza y unicidad como sindicato; su capacidad política y de lucha y beligerencia (como acción decidida y guiada por el reconocimiento de las causas y sus consecuencias, acción ke dignifica a kien la acomete y sin someter la dignidad de kien es objeto de ella; y no entendida, al contrario, como bravuconadas machistas ke tienden a personalizar, bautizando con nombres propios, los escenarios ke se suponen comunes a la lucha obrera); su juicio sindical y confianza en él y, por tanto, en sus decisiones; necesariamente, a su junta directiva y la estabilidad laboral, anímica, física y moral de sus asociados; entre otras.

De otra parte, como ya lo advertí, no se trata de escoger bando, pero tampoco tal reserva debe cohibir el juicio (ke critica, no el ke juzga) o la observación. Si bien es cierto ke Sintraunicol ha cometido errores (uno ke señalé y sostengo es el levantamiento del paro en el incio del 2013, sin lograr varias de las reclamaciones en mora y dentro de lo apenas justo y legal con los obreros y obreras), como su incapacidad compartida con Sintraunal para evitar la escalda a conflicto de sus diferencias, o la falta de negociación de estas hacia una puesta en común de lucha; también lo es ke esos errores no pueden ser la mejor arma de sus antagonistas o contradictores. Es más, ningún tipo de arma. Y lo mismo versa en la otra dirección, los errores de Sintrunal, no pueden ser una oportuna prenda de atake como lo pretendió el senador Alex López al insinuar ke son ''más peligrosos ke la extrema derecha'', o como de cierta forma lo hace algunos pronuciamientos al enfatizar en ellos como afrentas y simples agresiones. Tal tremendismo es fuego fatuo argumentativo ke no aporta hacia la construcción de comunidad universitaria y tiende a kemar las posibilidades de resolución constructiva del conflicto. Si, en últimas, hay otros juegos velados por intereses impublicables (manguala dirigencia sindical/patrono contraria a los interese obreros), estos deben ser expuestos por kienes los conocen, con aportación de las pruebas ke los sustenten, en ejercicio público, acusando, entonces sí, con nombre propio, a los implicados traidores de los obreros. Por lo demás, las consecuencias de sus actos, ya errores, ya criminales o como se kieran calificar, tendrán ke asumirlas. 

Finalmente, para no kedar medias tintas, y siendo honesto con mi sentir, creo --no exijo, no es de mi resorte-- ke la junta directiva de Sintraunal, toda ella, debe renunciar, como acto de responsabilidad por sus errores y ofrecer disculpas públicas a todas las personas ke han sido agredidas o resultaron ofendidas. De lo contrario, esperaría ke fuera declarada insubsistente, desconocida por su base como voceros. Insisto, digo todo esto como reconocimiento de los tremendos errores de esta junta directiva, sin asomo de enojo o animadversión hacia ninguno de estos compañeros, pero con énfasis en la necesidad de un comportamiento respetuoso y digno entre kienes nos consideramos parte de esta gran Universidad.

sábado, 15 de junio de 2013

EL DILEMA DE LA PROHIBICIÓN DEL EXPENDIO DE LICOR EN UNIVALLE ¡Qué bandera Banderas!


(TEXTO ELABORADO POR VARIAS PERSONAS  DE LA COMUNIDAD UNIVALLUNA. Universidad del Valle, junio de 2013.)


Cuando a uno le queda grande su libertad —aunque también si ella es de tu talla—, el presidente, el rector, el gendarme (y ¡hasta un becario!) te ven como blanco para prohibírtela. Si uno no sume su libertad como máximo sentido de la responsabilidad sobre los actos que  realiza, y no mide sus consecuencias, se invoca la PROHIBICIÓN: por ejemplo, no más venta de licor (y todo lo alusivinante1) en Univalle.


1. ¿POR QUÉ SÍ LA PROHIBICIÓN?
El espacio de banderas  -que es el quiebre de la situación, el punto crítico que desencadena la prohibición-, en general, ya no se asume por la concurrencia, ni foránea, ni univalluna, como un lugar de propuesta cultural, de fraternidad y solidaridad; sino como sitio de irresponsable y libertino consumismo: allí el consumo, desde un chicle hasta una dosis cocteluda se rige por las leyes del mercado. Consumir, sin importar si arruinamos la vegetación y contaminamos el lugar; además de no tomar en cuenta al otro. Y ni qué decir con la retraqueada música de fondo, con  los mismos 4 temas de Fito, 3 de Blades, dos de  Manu, uno de chatarra y 0.5 de punk. Y eso, cuando hay sonido responsable. Qué bandera Banderas.

2. ¿P0R QUÉ NO LA PROHIBICIÓN?
Por varias razones, algunas culturales, otras políticas. Aquí se trata de lo administrativo.
La venta de cerveza suple cierta ausencia de bienestar estudiantil, y este espacio de Banderas, luchado, generado y mantenido por estudiantes, permite a grupos e individuos rebuscarse fondos para suplir los gastos de sobrevivencia en la Univalle, como fotocopias, almuerzos, transporte y/o para completar para algún viaje en representación de la universidad en eventos académicos, deportivos, culturales.
Ante el déficit de subsidios; ante la falta de una apropiada y concertada política  de apoyos a grupos estudiantiles: NO A LA PROHIBICIÓN.
Pero más delicado aún: porque la forma en que se define la medida es autoritaria y genera seria aprehensión: acaso sea esta la cuota inicial para la securitización2  al estilo de la U. de A. donde el ESMAD casi hace parte del campus universitario y hasta de la nómina.
Puede ser una medida, entre otras por venir, en función de procurar imponer, y no de concertar una política de bienestar, que tenga en cuenta las demandas del estudiantado, no sólo en materia económica, sino también de espacios de encuentro y recreación.
Por todo esto, vale, de nuevo: ¡NO A LA PROHIBICIÓN!
                                                                                                                                                                                  

1. Alusiva+Alucinante.
2. Típica política autoritaria ke antepone a toda realización social una dura intromisión de la fuerza, ya oficial, ya subversiva, como elemento esencial para implantar orden en una determinada comunidad


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lunes, 13 de mayo de 2013

Una situación: entre acoso sexual y hambre... O de un ``profe`` de Univalle libre y culpable y un estudiante terco luchador y apresado


    ¿Ké sería màs reprochable, indeseable y sancionable: un acoso sexual o una instigación a comer (comer no en el sentido de un acosador sexual)?

    A kien se le ocurra ke lo primero, creo ke acusa un adecuado grado de hipocresía,  el preciso para sustentar el derecho de apropiación del alimento al tiempo que declara su pesar por el hambre en el mundo. Aunke la falta de criterio se verìa atenuada por esa suerte de doble cara en nuestros propios rostros, entre lo ke el universo –incluido el África subsahariana y varios lugares de nuestro país— debería ser: un mundo sin hambre y justo; y lo ke es –akí y ahora,  “sin ke yo pueda hacer algo”—: uno de hambres e injusticias. Bueno, hasta aquí el macro-contexto o universo paradigmático...

    Por ahora, me reitero en la necesidad descriptiva de situación, esto es, de contextualizar todo acto en un escenario: el de lo posible: las cosas sólo ocurren en el lugar donde pueden  ocurrir. ¡Oh, ké genial!, ¡severa máxima!, este, mi depurado tautológico.

    Pero dejo de lado mi contextualitis crónica y embisto la situación motivante de esta reflexión,  eso sí, sin perder mi contexto ya insinuado. 

    Hace pocos días fue encarcelado—acto—el estudiante Roberto Oliveros, reconocido en algún tiempo—contexto histórico—entre administrativos y grupúsculos estudiantiles de la Univalle por sus posiciones revisionistas marxista-leninista-stalinista-maoístas y también por su abierto y directos señalamientos a Sintraunicol-Univalle—desentonadas o vaporosas acusaciones por probar, pero con algún sustento lineal con la ortodoxia escrita comunista profesada por el susodicho  estudiante—, en los ke señalaba a esta organización sindical como viciada de corrupción en época de su entonces presidente Carlos Gonzáles, ex candidato a la gobernación del Valle en las pasadas atípicas.

    Más contexto. La administración universitaria, de pobre víctima, objetivo del compañero Roberto, cansada de soportar a éste estudiante, ke aprovechaba toda oportunidad para cuestionarla, involucrando ciertas medidas de hecho, aunque no violentas, lo suficientemente molestas; por fin decide entablar una denuncia penal contra él. El resultado de esta denuncia, por constreñimiento laboral, o alguna excusa jurídico-penal así, bien aprovechada como retaliación por el estamento administrativo universitario, hoy revienta con la condena a varios meses de prisión. La defensa de Roberto tiene la segunda instancia para apelar el fallo en su contra, o solicitar la casa por cárcel. 

    Huelga decir de la injusticia ke se comete en contra de éste compañero. Por más ke su conducta hubiera podido resultar incómoda, grosera o agresiva, en modo alguno resultaba criminal; no llegaba a tal punto que sólo fuera contenible por los barrotes de una mazmorra estatal. Desdeñó la administración con su actitud, y todas las instancias ke respaldaron y respaldan esa decisión administrativa contra el estudiante, la oportunidad del debate, ke de una u otra manera —incluidos topes de ciego— proponía Roberto, hoy condenado, respecto a la política de bienestar universitario ke, entre otras cosas, hoy vuelve a ser centro de debate, como trataré más adelante.

    De todo esto, me interesa también resaltar el contraste siguiente. Hace ya casi dos años un grupusculito de estudiantes, muy altanero él, decidió entrometerse en un concejo de profes sesionando en el sacro-recinto del Concejo Académico de Univalle, la insubordinación obedecía a la decisión de esos estudiantes de denunciar a un "profesor", el señor Diego F. Bolaños, por cometer acoso sexual contra estudiantes menores de edad de la Escuela Nacional del Deporte, de donde fue expulsado, y aun así, en cambio, mantenérsele adscrito como profesor contratista de la Univalle, en donde también se le abrió un proceso disciplinario por la misma conducta delictiva. De la Escuela Nal. del Deporte existe un fallo condenatorio tanto de primera como de segunda instancia contra el señor Bolaños. Por parte de la administración de Univalle la decisión fue, en primer término, la de mantenerle dando clases, no cesar su contrato; sin embargo ante el apremio de un sector de la población univalluna, toma la decisión de rescindirle—eso creo—su contrato, sin ke a la fecha haya habido pronunciamiento oficial de la administración respecto a este caso de acoso. El caso está en curso en la fiscalía, pero no por decisión de la administración de Univalle. Akí, no se sabe en ké va el asunto disciplinario. Esperemos obtener un pronunciamiento público prontamente.

    Así, insisto, ¿es acaso más sancionable un acto de un estudiante ke, por controvertido e irrespetuoso con compañeros obreros del restaurante, como alegó la parte acusadora en su momento, no se pudiera tratar internamente, en el seno de la comunidad univalluna; ke la comprobada conducta de acoso sexual del señor Bolaños y, hasta ahora presuntamente, reiterada en Univalle?

    Pues, así las cosas, la conclusión es ke es criminal (no sólo por lo ke tipifica el código penal, sino por el trato previo de un sector poderoso en Univalle) el acto de Roberto y, al contrario, admisible el acoso sexual del señor Bolaños. Esto dan a entender las apariencias de los actos administrativos de Univalle, la displicencia de Sintraunicol y la impropia morigeración de la representación estudiantil en cabeza tanto del compañero Potosí y de Marcel López, en su momento, ke tuvieron la oportunidad de obrar contra el acto del señor Bolaños y en bien de la comunidad univalluna, pero decidieron pasar de agache en el asunto, incluso algunas de estas figuras llegan a compartir auditorio-escenario público con el señor Bolaños, manteniendo así un silencio cómplice, durante algunas jornadas de oposición a la Reforma a la ley 30 en 2011. 

    Keda en el ambiente una incertidumbre mantenida: ¿Con el asunto del compañero Roberto, o con cualkier otro, ké silencio contextual, o como acto, seguirán manteniendo esas fuerzas vivas al interior de la Univalle? p.

    POSDATA: ¿Ké habrá de cierto en algunos rumores ke supuestamente algunos funcionarios administrativos han manifestado acerca de ke el señor Bolaños se encuentra actualmente en Argentina, pagado por fondos de la Univalle, cursando algunos estudios?


(En edición) Del malestar del Bienestar univalluno y de la insubsistencia de lo insubsistente: la representación estudiantil. 

Màs allà del apéndice ke significa una política de bienestar en una política estructural universitaria nacional, en Univalle es dable hablar de gestiones en cabeza de nombres propios encargados de viabilizar la función apéndice; claro està, siempre ke esta no se convierta en apendicitis de la política estructural.

Lo anterior supone la remisión del arte a la cota del marco. Ningún lienzo puede superar la barrera de sus bordes; por mucho ke el artista desborde su arte, este no va más allá de los límites del marco a la hora de cristalizaciones sociales, sociables, socializables.

El artista, una vez el profesor de Fìsica, Fernando Castro, hoy el profesor de Trabajo Social, Jesús Sánchez, limitan su arte a las directrices, en primera instancia, emanadas desde el cuarto piso del edificio de Administración Central y éste--rectorìa--a las de Casa de Nariño, Carvajal, Garcés, Grupo Aval, etc. ¿A kièn, entonces, estudiantes, nos debemos dirigir en defensa del apéndice, sobre todo cuando amenaza apendicitis; es decir, beneficio estudiantil?

Una percepción actual en el ambiente univalluno respecto a la ejecución ke en materia de bienestar universitario se da, es la de una oportuna y acertada, dentro del marco de sus posibilidades, gestión desde la vicerrectorìa manejada por el profe Sánchez, encargado del Bienestar Universitario. 

De esa gestión destaca la revaloración del servicio médico (así sea ke el nuevo centro de atención, casi por fuera de la ciudadela Meléndez, haya dejado por fuera al estudiantado); las propuestas y apoyo de índole cultural; la defensa del servicio de Cafetería Central; la preocupación por los y las estudiantes con ventas geoestacionarias--antes ke por su geoestación--, ke no se keda en pre-ocupación, sino ke se ha ocupado de brindar posibilidades a estudiantes para ke tengan algún sustento económico; el trabajo dinamizador participativo extendido a toda la comunidad univalluna en materia de conservación ambiental y específicamente en torno a una política ambiental universitaria; entre otras. 

No obstante todo esto, ello no niega la existencia de falencias en la política y ausencias ke, en procura de solventarse puedan incurrir en ligerezas o; peor, apenas sean las ejecuciones propias de la política anti-estudiantil, es decir, pro-supra-emanaciones Concejo Superior. ¿Ah? Ah sí, así, el Concejo Superior es el enemigo con el ke, a falta de cama, nos toca dormir como estudiantes. Basta con mirar la composición del mismo, en esta, el representonto estudiantil (me refiero al cargo, a la figura de representante) es alcahuete, es decir, bobo útil (me refiero a los mentados estudiantes in-curso de insubsistencia, Andrés y Taylor) al interés supra-universitario; interés allende toda protestita y cartelito perdido--yo siempre los encuentro y encontraré, peguen-los duro--en la pared de la ciudadela universitaria.

Por sentenciero (y pendenciero, ke caray): si vamos a defender el Bienestar univalluno, hay ke destruir al Concejo Superior. Casi toda otra conminación a la "lucha" no es más ke una pasantía de la propedeutica revolucionetas, tan paisaje de Univalle como un ganzo, un pato, Vagón, yo: el papanatas, con más de 10 años parasitando akí; el lago o una salida a Pasoancho.

Me blindo: no me importa atacar a persona alguna, ni sikiera al jefe del Concejo Superior, al ilegítimo e infra-sub-poliárquico, gobernador del Valle, Ubeimar; sino al órgano o estructura administrativa tal como está constituida: ¡boom!

Sólo en un orden (formal o informal, más plausible, realizable, futurible) estudiantil la figura de representación (ke sería muy otra, kizás ni se llame representación) tiene el sentido consecuente con lo estudiantil, no en otro. Y no ha sido esa figura, y menos lo es con la actualidad, algo más ke coloide.

De akí ke por vicio de forma, por una posible ineptitud apenas esperable de la cuota política de un politikero en el cargo actual de Secretario General de Univalle, la amenaza de insubsistencia ke hoy pende sobre los actuales repres estudiantiles al Superior por incurrencia en bajos rendimientos académicos, según se les enrostra desde la administración univalluna, no produzca un escenario distinto de Vacío en la correlación de poderes en Univalle. Ke estén o no estén casi ke es lo mismo, excepto por la utilidad en el juego democratero ke sus presencias representan. O más, si son declarados insubsistentes por amaño politikero o por insatisfacción del requisito técnico, vendría a ser algo así como una soledad al cuadrado--y yo por fin entendería algo de la prosa de Fito--: una reconstatación del vacío, esta vez la constatación en le lenguaje ke estos pretendidos demócratas estudiantes entienden y atienden: el democratero, burócrata, el ke, como se ve por sus comunicados, les duele.

Ké pírricos, ke sus realidades existenciales políticas, así sea parcialmente, se supediten a una determinación técnico-burocrática. Bien hacen los envainados repres en acudir al viciado argumento  de la "mayoría". La "mayoría" no es depositaria de razones justas, como generalmente lo ha dejado ver la historia. Y además, en el supuesto de ke lo fuera, son imprecisos --vicio de congresistas-- al promulgar ke el estudiantado de Univalle los ha elegido, cuando apenas sólo una parte, menos de la mitad, de los 30mil estudiantes por variadas razones, deplorables y loables, acudieron a sus urnas de la repre-reproducción del vicio democratero.  

Obviamente, defiendan su conkista, por pueril ke sea, si el ánimo existencial a ello les emplaza, compañeritos repres sup, pero esgriman algo más ke ese veintejulierismo protocongresista; carguen los cañones de razones en lugar de reproducciones, de lo contrario persistan condenados en sacarle cayos a las manos de sus avaricias agitando el falo de sus egos con cuidado de echarse sus frusilerías en sus propios rostros, entonces indignos de llamarse de estudiantes.

Respiro. Voy al baño. Como una papa donde Clarita (o Isa, su hija). Y sigo.

Sigo. Pero ya no con el caso de los repres sup. Sino con la materia ke no es del asunto sino el subsidiario del mismo: la vainacon los subsidios ke por vía Bienestar Universitario le son adjudicados a una mínima parte de la población estudiantil; supuestamente la más necesitada de ese apoyo económico. Supuestamente no porke yo lo ponga en duda, no tengo elementos, no he indagado, para hacerlo; sino porke ha sido puesta en duda por una atribución ke la administración universitaria se ha tomado al elegir a un par de estudiantes, ke no se kiénes son, como representantes de la población estudiantil derechosa al subsidio en cuestión y ke actualmente goza del mismo. 


 

sábado, 27 de abril de 2013

Venezuela dividida por dos hombrecillos?

La peor amenaza ke afrontaría el proceso venezolano bolivariano sería la recurrencia al vicio autoritario, tan prototípico del fascimo en el poder público.

La prevención resulta de informes de noticias, del contraste entre fuentes informativas reconocidas bien de "oficialismo", bien de "oposición". Ambos se tildan de fascistas, ambos dicen hablar de lo ke "el pueblo venezolano está cansado", de "lo ke el pueblo necesita" y así. A Capriles como a Maduro se les llena la boca diciendo pueblo, pero en sus decires niegan, violentando en su negar, la casi mitad de los votantes ke no les respaldaron con sus votos y el 20 a 30 porcentual de quines no entraron, por las razones ke fueran, al debate electoral en las urnas.

Antes de los comicios electorales a la presidencia de Venezuela apunté la necesidad de exacerbar el abismo entre las partes confrontadas. Pero ello no ocurriría por voluntad de un sector o grupo de la población, menos por voluntad de un líder, de uno u otro bando; sino por las condiciones sociales y políticas propias del momento que atraviesa el país de la rivera oriente del Orinoco. Tal parece, a juzgar por el resultado de las elecciones y los hechos postreros ya conocidos, que ese momento se està dando.

No obstante las necesidades de imponer la trankilidad en las vidas de la ciudadanía, ese rekisito no puede pasar por la arbitrariedad y violación de las garantías constitucionales de nadie, madursita, caprilista o abstencionista. En mala hora la muerte de Chávez.

La diferencia en votos ha de resolverse en el ámbito del Concejo Nacional Electoral o CNE, con todos los ojos de Venezuela y de organismos multinacionales puestos en ese ente electoral; no en las calles, y menos en la forma ke en un inicio propuso el propio Capriles una vez enterado de la diferencia de votos en su contra; o menos en la forma autoritaria ke parece avocar el hasta el momento presidente Maduro y/o sus correligionarios, ejerciendo amenazas y persecución sobre akella parte de la población inconforme con el resultado.

Como es claro, no hay una voluntad política en este momento para resolver el conflicto causado por el diferendo de urna; lo ke hay es odios pelándose los dientes, y difícilmente se concibe la madurez política para acceder al diálogo sin antes haber causado un daño irreversible considerable. ¡Menos de 10 muertos anónimos aún no es daño considerable! (?).

Por tanto, ojalá el par de chamos ke tienen dividida la opinión venezolana, al menos puedan pactar dejar la resolución parcial de sus diferencias en el lugar de la causa contingente, instrumental oportunode sus odios, en las urnas. Por el bien del pueblo, como cada uno por su lado afirma, ninguno ha mostrado la suficiencia política y humanitaria para ceder ante la pretensión del otro.

Como designio fatal de la historia, una tentativa parece asaltar la reflexión: la conciencia política implica la confrontación entre partes que llegan a acometer el acto violento, para luego recapitular sobre sangres de gentes derramada.

Esperemos que en Venezuela no sea tal el caso de la historia, ninguna espada, ni sikiera la de Bolívar, debe abrogarse el derecho de manchar su acero con sangre de pueblo o sector minoritario o mayoritario de éste. No sería digno del libertador ke su legado fuera tergiversado por las ansias de dos hombrecillos ke en nombre de la unión de un pueblo lo diseccionan.

miércoles, 17 de abril de 2013

En dónde cagará el Rey? A propósito de los WC de Univalle

(EL SIGUIENTE ES EL TEXTO KE APARECE FIJADO SELLANDO ALGUNOS BAÑOS PÚBLICOS DE LA UNIVALLE-MELÉNDEZ, CALI. SE RECOMIENDA PRUDENCIA AL LECTOR)
 

¡URGENTE, URGENTE, URGENTE!


Su alteza real incontenible por los kilométricos pasillos de Palacio y sus salones de luz, presuroso en afanes, urgido por su real aprieto intestinal y cansado de rellenar zaguanes con su preciosa y real descarga; ha tomado la real decisión, por decreto real:
Emplácese a toda mente inkieta y deseosa de prestar gran servicio a su patria:
I.         Convókese a concurso a toda la nobleza, el ganador tendrá el privilegio de compartir precursoramente del producto del invento de cuya utilidad se solicita:

 1. Ke graciosamente se presente a la vista de su alteza suprema. 

2. Ke sirva para receptar las reales deposiciones del representante de Dios entre el pueblo.

 3. Ke en modo alguno ofenda la comodidad del Soberano ancestral, de cuna, sangre y todo poder.

 4. Ke no atente contra la impoluta y pía estadía del gran Monarca, por el tiempo ke su altísima majestuosidad lo precise en el recinto.
Nota 1: el gandor acepta el plus privilegio de conocer de las reales interioridades de su real organismo digestivo devenidas y tenidas como dádivas y gracias inestimables para todo simple mortal; no obstante, por interés supremo de la patria, el triunfador se abstendrá de emitir pronunciamiento o referencia alguna respecto de tal dar de nuestra divinísima majestad, el rey don Luis…
Nota 2: si por azarosa circunstancia, plebeyo alguno diera con la fortuna de “alumbrar” una idea respecto del presente llamado a concurso, de inmediato deberá presentarla ante su señor, entendiéndose, como es de suyo, ke tal idea no es de su pertenencia y ke tal circunstancia no es más ke una muestra de los inexpugnables designios del Señor del universo, del cual su soberanísima majestad don Luis es su único derechoso de posesión, así como de todo cuanto sobre la faz de la tierra se dé.
De la óptima funcionalidad del invento depende la decisión de vuestro soberano de considerar la posibilidad de reproducir a todo el reino el mismo; esperando con tal medida reducir la pestilencia de éste último.

Su Alteza Real Luis XV.






Está bien, como estudiantes, como simples mortales, nos conformamos (entre otros: barrial en el suelo, ausencia de canecas, inadecuados muebles, aguas olientes y/o impotables...) con no tener ke ingresar a este WC a gozar del avistamiento de la mierda de nadie, por muy soberano y derechoso ke ese nadie se las crea de darnos de su cuerpo. NO gracias, ni la solidaridad, ni la fraternidad, ni la construcción de COMUNIDAD, entrañan las entrañas de nadie, no de tal modo.
Para ello, para un WC digno de nosotros mortales estudiantes en el primer piso, su altísimo en su torre tres veces soberano rector, oh gran IVÁN; es imprescindible dos cosas: 
1.      El comportamiento como personas ke entienden: a. el destino y forma de usar un WC, y ke, b. para ke la pulcirtud se mantenga es necesario , además de lo anterior, reconocer el esfuerzo de otro simple mortal: UN ASEADOR, una persona ke por suerte del orden cuasi absolutista sitémico capitalista, ha tenido el privilegio de gozar con tantas dádivas divinas de tanto culo ke se cree real y cortesano.  
2.      Y la adecuada disposición de las baterías sanitarias: a. bien construidas desde el inicio, con los estándares de calidad para grandes volúmenes de gente (y de sus gracias), etc. b. regular y apropiado mantenimiento con personal experto en lugar de improvisados diablorojeros.
Creemos en vuesa magnanimidad y diligencia, oh frondosos RAMOS de las alturas, no nos defraudes, como no lo has conseguido, ni proveyéndonos, oh gran proveedor, de la paciencia a la espera de la finalización de las catatumbas de la FAI, o de la apertura de las Facultades de Derecho y Antropología.
Seguros tus súbditos de Vos, como Vos de Vos, que ante el asunto referido de los WC, esto no será como lo de la FAI y las Facultades mencionadas: una larga y paciente, de tu soberano y divino trasero, gran cagada.
Loor a Vos, 
TUS SÚBDITOS:  

SIN AUTOR-I-DAD. 

 A tantos de abril 2013 de la era de Nuestro Señor JHS, 3er lustro del Nuevo Reino de Univalle.

sábado, 13 de abril de 2013

papa-tente duro campoelías. o d un decomiso



(artículo en ciernes) 


Esa papa keda decomisada porke Ud. no tiene derecho a cultivarla y menos a comercializarla.

Ahora construya el escenario: alguna vereda en Boyacá (departamento de Colombia de tradición papicultora). 

Identifike a los personajes: 

1. Un Tal Campoelías (del campo y en el campo, valga el énfasis porke en Colombia un semàforo d la urbe se ha vuelto lugar comùn de campesinos) de ruana y sombrero tìpicos boyacenses, tan propios de su ser como los bultos de papa ke lleva. 

2. Una patrulla de policía, dispuesta a decomisar cargas de alimentos ke campesinos han cultivado y cosechado para bajar a pueblos y ciudades y asì subsistir y mantenerse en el campo..., en lugar de en el semáforo.

3. Dr. Semáforo En Rojo: ``esta gente me irrita, todo el tiempo akí``.

CONTINUARÁ....

miércoles, 10 de abril de 2013

Ductos doctos dúctiles...

PARTE 2

Un verdugo es un instrumento cuasi-animado, lo suficiente para levantar la mano ke cercena a su víctima. O para hacer d un pupitre la cama de Procusto. Este es el sentido de su ductilidad; tal cual, podría asemejársele a una cadena televisiva o  un apostolado de casi culeskiera iglesia y sus capacidades para amoldarse y ser moldeados, al tiempo ke amoldan. así, nunca el ducto es rígido, sino ke su propiedad dúctil le provee de la versatilidad propicia ke garantice al proveedor educativo llegar a la mayor cantidad posible de succionantes.

Por último el doctorado del  ducto, consiste  en la suficiencia para transmitir la ciencia (del dominio, la sumisión y comodidad sistémicas). Un adecuado dia´metro y longitud ke permita llevar la adecuada cantidad del veneno de la competencia a  toda boca sedienta de futuro, estatus, salario, ganancias (suma cero: muchos pierden), pensión y todas las dema´s especies reproduccionistas perpetuadoras.

Día de clases

Cuàntas veces somos cocientes de la disposición física y arkitectónica de un salón de clases, cuántas veces nos hemos sentado en esos pupitres y cuàntas veces hemos aceptado mantenernos sentados, kietos y en silencio, otra vez, callados y acallados. No se puede uno educar sin una alta cuota de cinismo.

Si en la primera parte de esta reflexión algún profe se dio por aludido, creo ke hice un buen esfuerzo; espero ke en esta sección ningún estudiante, de los menos de 10 ke leen esta vaina, se crea eludido. aunke mi esfuerzo es mío,  es decir, hablo pensandosintiéndome; tengo la certeza de ke ma´s de uno alberga ese cinismo y mantiene esa contradicción necesarios para seguir yendo a clases... y encima nos toca pagar, nuestra desfachatez sale cara. Kè maravilla  .....  seguir´a...

sábado, 6 de abril de 2013

Ductos doctos dúctiles. Una reflexión más sobre nuestra educación

 En el título de este artículo: el sujeto de la oración es "ductos", los adjetivos son "doctos" y "dúctiles". En general, eso siento de mis profesores. A pesar de (pero en su mayoría debido a) mis profes, eso pienso.


La educación: nutrimento para competir

Lo ke me resulta paradójico es el respeto ke siento hacia ellos, e incluso aprecio. Aunke he de decir ke en mi historia de amores no me he sentido mejor sin cierta cuota significativa de mazokismo. Por mucho ke uno estudie difícilmente se logra contrarrrrrrrrestar el vacío de respeto día a día increcendo en un salòn de clase receptando educación. Estudiar y educarse --o ser educado--, no son la misma cosa.


Y cómo no poner en duda el respeto hacia la profesión misma de la educación, por tanto, hacia los educadores, cuando, sin apenas destetados del pezón materno, nuestros seres son emplazados sistemáticamente por nuestras bocas  para aprovechar el impulso succionante mandibular, pero esta vez en lugar de la santa leche, la corrompida competitilina nos harà crecer fuertes. Así vamos, acoplados, como recipientes a los extremos de los ductos doctos dúctiles, transportadores del pro-ducto reproduccionista: la competetividad, valor pilar del sistema educativoUnivalle, la mejor para los mejores.

Los otros extremos de los ductos doctos dúctiles son derivaciones acopladas a una sola entrada por la que se nos incorpora esta educación. (La metáfora es recurrente. En verdad no me interesa ahora reflexionar sobre ese acceso --más responsabilidad nos veo como estudiantes en mantener la boca cerrada, es decir comiendo callados, es lo mismo-- : el sistema, el neoliberalismo, los bankeros y/o algunos cuantos judíos, los originales Rotshild y Rockefeller, el charro y claro Slim, el humanoide Gates, entre otros muy pokitos del mundo entero. Como no me intereso en la mano invisible que nutre por ese otro extremo del tubo  nuestra educación, y mantiene poderosas las kijadas, prefiero utilizar la conjugación impersonal se nos).

Supongo ke una forma posible de seguir contrarrestando el flujo unidireccional tubular (de la boca-toma-sistémica a la bo-callada-estudiante) de nuestra educación, incluso desde la propia j-aula, es la de cuestionar-los ductos. Cuestionar en serio, pero ya no sólo los contenidos mismos que determinan las COMPETENCIAS curriculares, sino también las formas en que esos contenidos son incorporados a la propia constitución del sujeto estudiante-persona. Pero el cuestionamiento rekiere un gran caudal de cuestiones ke reviertan el flujo por el ducto hasta amenazar y colapsar la bocatoma con preguntas imposibles para el con-ducto regular.

De kè hablo: de educ-acción: preguntar en la j-aula, libertarnos en las calles, en la vida real, en nuestras pràcticas diarias, en todo momento. Toda bùskeda de respuestas conlleva a más preguntas, a salirnos del ducto.

Así, vuelve y juega la paradoja: la educación nos brinda --por akello de la tesis y antítesis, según interpretó en el asunto Berlin a Hegel, ¡me dijo un profe!-- la necesidad imperiosa de estudiar para irrespetar las reglas con-ductuales en sociedad.

Ahora kedo endilemado: ¿me retracto de mi repudio a la educación ke soporto, o la celebro como reto para mi crecimiento en tanto obstáculo del mismo?

Transitoria conclusión (suspendo y luego sigo): no es respetable nuestra educación, perpetúa el crimen sistémico competitivista... el estudiante no será educando..., no más si reacciona contra su verdugo: el educador. Estudiante no t kedés callado, PREGUNTA-T!










Cuando una niña mira el cielo, un estanke, el aire en una rama--y la rama--, ...

miércoles, 13 de marzo de 2013



Unidad y calma en Venezuela: Peligro inminente 

No escribo desde la frontera, estoy más allá de ella, más estoy en Latinoamérica Sueño Sur, escribo sin patria, más cerca de la libertad, así, tan sólo desde el deseo...

He tardado un poco en concluir este texto (viene desde la entrega anterior(, sólo un poco, pero lo suficiente como para ke el vivo al baile una vez el muerto en el hoyo: Capriles ya enfilò fuerzas, afilò su pico y, de una vez, picotazo al tibio despojo mortal: ...contradictores, antagònicos..., ``nunca enemigos``, afirmò, al tiempo ke lanzo´ su candidatura, refiriéndose al presidente Chávez, Capriles no tiene un porké para guardar el luto. Posiblemente, serà la cristiandad, el miedo a la muerte o a ke el muerto le hale las patas..., eso y también ke, por fin, se apropia, o intenta hacerlo, de los tamangos --como dijo el tango de Discépolo-- ke deja el finado: ¡votos! 

La brecha ke divide a Venezuela, y se extiende a Latinoamérica, por demás justificada, si bien es grande económicamente, no lo es tanto a la hora de traducirla en votos. Sea cual sea el resultado por la presidencia, esa fractura se mantendrà ancha y angosta, pues.
El peligro, ahora más amenazante, es Capriles, la derecha; más allá de lo de acuerdo o no ke se pudiera estar con el caudillismo, el personalismo el ankilosamiento de Chávez, desde una postura pretendidamente libertaria, ke asumo, insisto en tal prevencio´n. Capriles ahora es más fuerte por sustraccio´n de su ``antagonista``.

Devastador no s´olo para bolivarianos sería un triunfo de la derecha, sino también para todos akellos ke sin serlo, reivindicamos la Latinoamérica Sueño Sur de Bolívar y otros. Sueño ke antepone la condiciode la brecha ke polariza y divide: es necesaria la confrontacio´n: el rico y/o poderoso no cederá su poder sin antes ver su reflejo en la hoja plateada de la espada ke su ``antagonista`` empuña contra él. Y por su parte, el pobre y/o oprimido con una mano ajada extendida por su palma, apenas limosnas y migajas consigue.

Se me hace, así, la Venezuela de la última década, un territorio propicio para la confrontacion, tal cual como a una confrontacion nunca dio la espalda Chávez. 

El proceso revolucionario, entonces, antes ke tender a una calma, ke antes ke de paz, presupone aletargamiento , envilecimiento, imbecilizacion, permisividad, acostumbramiento, resignacio´n, acolombiamiento, pues; debe seguir acentuando las razones de brecha, de separacion, en la ke se caldeen la diferencias irreconciliables: Chávez es producto de la exacerbaci´n de la diferencias sociales en el estadio de la confrontacion directa entre partes historicamente infraternizables. Y así habría de mantenerse el ambiente, de lo contrario, Venezuela sería Colombia /no perder de vista ke no le hago eco al mito de la patria/.   

Así, pues, nada podría ser más contrario al proceso ke la unidad de los venezolanos, la calma ke ha de llegar, y llegará, sea por agotamiento de fuerzas en la confrontacion, o por lo ke tanto se ha mentado: el triunfo de la revolucion bolivariana.  


Risa rebelde

Regularmente no me apena la muerte de nadie. La de Chávez se me sale de la regularidad: es, con mucho, el gobernante más divertido ke he conocido (incluso màs ke el Enobarbo de la Roma imperial): y si la Revolución no nos llena de risa, desde su albor mismo, ¡statu quo!, pues, compañeros.
Peleo´n sí era, y sus pelea eran entretenidas y mojaban prensa mundial. No necesariamente una confrontacion es violenta, en cambio sí debe mantenerse lo más directa posible, sin la recomendaciones hip´ocritas: tolerancia, uni´n en la diferencia, aceptaci´n...; estas y otras posologías mantienen la gobernabilidad, a razo`n de nuestra sumisio´n, otra vez: statu quo?. 

posdata:
Bueno, y ahora ke él no está, de ké vivirá NTN24?